Una empresa con tres años en el mercado recibió un requerimiento de la Superintendencia de Industria y Comercio. Tenía 48 horas para cambiar su nombre, su logo, sus empaques y sus redes sociales. El motivo: nunca había registrado su marca. Alguien más lo hizo primero.
En Colombia, la marca la tiene quien la registra. No quien la usa primero.